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Amigo católico

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lunes, 6 de mayo de 2013

La agricultura ecológica toma fuerza

La agricultura ecológica está creciendo en el mundo, la gente está despertando. El "progreso" económico entre otros desastres ha provocado una destrucción ambiental mundial: el tan grave problema del calentamiento global, las sequías, inundaciones, terremotos.... Dios está tomando medidas para enseñar al hombre que lo que hace no es correcto.

La agricultura ecológica es una de las pocas actividades que no sólo no destruye el ambiente, sino de ser bien empleada podría reconstruirlo. Es interesante que en aquellos países más industrializados también esté surgiendo el deseo poco a poco de comer más sano (y claro porque ellos han pagado muchas de las consecuencias, pues ellos también han iniciado con todo este problema). La cuestión aquí ante el aumento de la agricultura ecológica en el mundo es: ¿Será más grande el deseo de la gente por salvar el mundo que el egoísmo y la ambición? y ¿Será más grande la preocupación por el futuro de la humanidad que la indiferencia? Poco a poco está creciendo la conciencia en la gente, de que estamos viviendo de forma equivocada, porque la naturaleza y Dios (que puede dejar que esta siga su curso o impedirlo) nos están poniendo un alto de forma que nos dicen "cambia de ese camino pues al final está la muerte". Dios ha sido muy paciente con toda la humanidad, ha soportado millones de ofensas a los demás y a Él, injusticias a los pobres, todo tipo de crímenes, pero también desde entonces el castigo se ha estado formando.

Ahora el castigo es más visible que nunca, el castigo que es visible para que podamos evitarlo a tiempo y evitar el desastre, de nosotros depende, ese castigo que nosotros mismos hemos provocado.

Por eso al saber que la ecología ha tomado parte de forma que cambia ahora el estilo de vida de la gente, de los agricultores y de los consumidores, y que se oye cada vez más sobre la "filosofía verde" o el "estilo de vida natural" cabe preguntarse ¿Será esto el principio de un cambio de mentalidad para en el mundo para abrirse a la verdad? ó ¿Seguirá el mundo creyendo que sólo deben preocuparse por sí mismos y por el aquí y el ahora? Es esperanzador este nuevo cambio y esperemos que este sea un nuevo inicio para la humanidad en dejar reinar a Dios en nuestras vidas, dejar su creación en paz y no destruirla, cooperar con ella y vivir de una forma más sencilla no anteponiendo nuestra comodidad y vida de lujos a una vida de amor y fraternidad.

sábado, 4 de mayo de 2013

Pruebas de la existencia de Dios


Las cinco vías (ver Suma Teológica, 1, q2, a3):
  • Introducción
  • Primera vía: Se funda en el movimiento
  • Segunda vía: Se basa en la causalidad eficiente
  • Tercera vía: Se fundamenta en la contingencia de los seres
  • Cuarta vía: Considera los grados de perfección que hay en los seres
  • Quinta vía: Se toma del gobierno del mundo
Desde la Biblia
  • Conocimiento de Dios por medio de la creación
  • Conocimiento de Dios por los grados de perfección
  • El testimonio de la conciencia
La experiencia de Dios

Introducción
Vivimos en un mundo marcado por la cultura de muerte. Las constantes manifestaciones de rupturas con uno mismo como soledad, tristeza, sin sentido, búsquedas desenfrenadas de falsas seguridades; las rupturas con los demás traducidas en violencia, delincuencia, terrorismo, guerras, entre otras; no tienen otra causa que la ruptura fontal con Aquel que nos creó y nos conoce plenamente, Dios mismo. El anhelo de infinito que cada hombre experimenta en lo más profundo de su corazón se ve traicionado al cerrarle la puerta al Único que puede saciar esa nostalgia de eternidad.
En la historia de la humanidad siempre han estado aquellos que niegan explícitamente a Dios, los denominados ateos; otros que crean dioses a sus medidas trayendo como consecuencia visiones reducidas de Dios, como por ejemplo: los deístas, los panteístas, los idealistas kantianos, etc.
En nuestros días percibimos -por el avance del secularismo- la ausencia de Dios en las estructuras de nuestra sociedad, una sociedad que termina poniendo a Dios "entre paréntesis", regida por un estribillo cada vez más común: "si Dios no está en mi vida práctica y no tengo como probar si existe o no existe, entonces no me interesa".
Ante este panorama, los católicos enfrentamos la urgencia de hacer una opción clara y decidida por anunciar con sólidos argumentos que Dios sí existe y está muy cerca de cada uno de nosotros.
El hombre puede llegar al conocimiento de Dios de muchas maneras. Todas ellas responden tanto a la capacidad natural de la inteligencia humana de conocer la existencia de Dios, como a la Revelación divina que nos ofrece de El un conocimiento sobrenatural.
Por ello, seguidamente señalaremos los principales postulados que nos permiten afirmar que Dios existe, es real y es cercano.
Empezaremos con las cinco vías que Santo Tomás de Aquino desarrolló hace más de 700 años para demostrar la existencia de Dios, desde un conocimiento a posteriori, es decir una manera de aproximarse a la realidad divina desde la experiencia sensible, que va de lo conocido a lo desconocido, de lo sensible a lo espiritual, de los efectos a la causa suprema.

Primera vía: Se funda en el movimiento
1) Es innegable, y consta a nuestros sentidos, que hay cosas que se mueven, es decir, que cambian. No se trata sólo del movimiento en sentido físico (locomoción), sino en sentido metafísico, es decir, como paso de la potencia al acto (cambios de una condición a otra, de un ser a otro, etcétera).
2) Pues bien, todo lo que se mueve, cambia, muda o transforma es movido por otro, ya que nada se mueve más que cuando está en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto. Por ejemplo, el fuego hace que un leño -que está caliente sólo en potencia- pase a estar caliente en acto. Pero no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en potencia y en acto respecto a lo mismo, sino en orden a cosas diversas. Es imposible que una misma cosa sea, por lo mismo y de la misma manera, motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro.
3) Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a éste otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor, y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano.
Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie.
4) Este primer motor que no es movido por nadie es el que todos entienden por Dios. Luego Dios existe.

Segunda vía: Se basa en la causalidad eficiente
1) Nos consta por experiencia que hay en el mundo sensible un orden determinado entre las causas eficientes, pues están subordinadas esencialmente entre sí para la producción de un efecto común.
2) Pero no se da, ni es tampoco posible, que una cosa sea causa de sí misma, ni en el orden del ser ni en el de la operación, pues en tal caso habría de ser anterior a sí misma, y esto es imposible.
3) Ahora bien: esa serie de causas eficientes, subordinadas esencialmente entre sí, no se puede prolongar indefinidamente, porque siempre que hay causas eficientes subordinadas, la primera es causa de la intermedia, y ésta causa de la última. Cada una de estas causas actúa por influjo de las causas que la preceden. Y así tenemos que, suprimida una causa se suprime su efecto. Por consiguiente, si no existiese una causa primera, tampoco existiría la intermedia, ni la última. Si, pues, se prolongase indefinidamente la serie de causas eficientes, no habría causa eficiente primera y, por tanto, no habría efecto último, ni causa eficiente intermedia, cosa falsa a todas luces.
Por consiguiente, es necesario que exista una causa eficiente primera.
4) Esta causa eficiente primera, que no es causada por ninguna otra, a la que están subordinadas todas las demás causas; es decir, esta causa eficiente incausada es llamada por todos Dios. Luego Dios existe.

Tercera vía: Se fundamenta en la contingencia de los seres
1) Es evidente que hallamos en la naturaleza seres que pueden existir o no existir, pues vemos seres que vienen a la existencia por generación y seres que se destruyen por corrupción; es decir, seres que no tienen en sí mismos la razón de su existencia, sino que están condicionados por otros seres, y, por tanto, hay posibilidad de que existan y de que no existan. Estos seres reciben el nombre de seres contingentes.
2) Ahora bien: es imposible que los seres contingentes hayan existido siempre, ya que lo que tiene la posibilidad de no ser, hubo un tiempo en que no fue. Es decir, los seres contingentes, que tienen la posibilidad de existir y de no existir, reciben la existencia, no por sí mismos, sino por otro ser que ya existe. Así, pues, los seres contingentes son, por esencia, efecto, seres que piden causa, seres que alguna vez han comenzado a existir causados por otro.
Pero, como ya se demostró antes (segunda vía), es imposible y absurdo que haya una serie infinita de seres contingentes, es decir, de causas subordinadas, ya que es imposible que sólo existan efectos.
Por consiguiente, los seres contingentes exigen la existencia de un ser que no haya comenzado a existir; un ser no causado, que exista por sí mismo; un ser que ha existido siempre. A este ser se le llama ser necesario.
3) Pero el ser necesario, o tiene la existencia por sí mismo, o la ha recibido de otro ser necesario superior. En esta segunda hipótesis, si el ser necesario ha recibido su existencia de otro ser necesario superior, es imposible aceptar una serie indefinida de seres necesarios. Es forzoso, por tanto, admitir la existencia de un ser necesario que exista por sí mismo y que no tenga fuera de sí la causa de su necesidad, sino que sea causa de los demás seres.
4) A este ser necesario, que no tiene la existencia recibida de otro, sino que existe por sí mismo, en virtud de su propia naturaleza, es al que todos llaman Dios. Luego Dios existe.

Cuarta vía: Considera los grados de perfección que hay en los seres
1) Vemos en los seres que unos son más o menos buenos, más o menos verdaderos y nobles que otros; y lo mismo ocurre con las diversas cualidades. Así, por ejemplo, nadie duda que el hombre es más perfecto que el animal; el animal, más perfecto que el vegetal; y éste más perfecto que el mineral. Lo propio se ha de decir de la bondad, de la verdad, de la nobleza y de otras perfecciones semejantes, las cuales están realizadas en todos los seres según una diversidad de grados, en virtud de la cual unos seres son más perfectos que otros.
2) Pero la diversidad de grados que se da en esas perfecciones, es decir, las cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos bellas, etc., suponen la existencia de lo máximo; están reclamando un ser óptimo, verdaderísimo, bellísimo, etc. En otras palabras, esos grados dc perfección son algo causado por otro, el cual, si posee esas perfecciones en grado limitado, las tendrá, a su vez, causadas por otro.
3) Pero como es imposible admitir una serie infinita de causas limitadas, causadas, en este proceso de ascensión, llegamos a una primera causa en donde todas esas perfecciones se encuentran en grado sumo y en toda su plenitud. Por lo tanto, ha de existir algo que sea verísimo, nobilísimo, bellísimo y óptimo, y por ello ente o ser supremo, pues lo que es verdad máxima es máxima entidad.
Ahora bien: quien tiene una perfección pura en grado máximo, o por esencia, es causa de esta perfección en todos aquellos que la poseen en grado inferior, o por participación. Además, no puede ser más que un único ser, una única perfección subsistente en sí misma, una única perfección en toda su plenitud y totalidad.
4) Por consiguiente, existe algo que es para todas las cosas causa de su ser, de su bondad, de su belleza y de todas sus perfecciones, porque se trata del Ser sumo, de la Verdad suma, de la suma Bondad; y a este ser todos lo llamamos Dios. Luego Dios existe.

Quinta vía: Se toma del gobierno del mundo
1) Vemos que cosas que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin, como se comprueba observando que siempre, o casi siempre, obran de la misma manera para conseguir lo que más les conviene, es decir, su plena evolución y desarrollo, o la conservación de su especie, o el orden dinámico del cosmos, etc., por lo que se comprende que no van a su fin obrando al azar, sin rumbo ni orientación, sino intencionadamente.
2) Ahora bien: los seres que carecen de conocimiento no pueden tender a sus respectivos fines si no los dirige un ser inteligente que conozca dicho fin, a la manera como el arquero dirige la flecha.
3) Esta inteligencia ordenadora no puede estar ordenada por una serie indefinida de inteligencias, sino que es preciso llegar a un ser inteligente supremo, que consiste en su mismo acto de entender, un entender infinito, subsistente y único; es decir, que es el origen y el fundamento de todas las demás inteligencias que conocen y dirigen las cosas carentes de conocimiento a sus propios fines.
4) Luego existe un Ser inteligente supremo que dirige todas las cosas naturales a sus respectivos fines, y a este Ser lo llamamos Dios. Luego Dios existe.

Desde la Biblia
Junto a estas cinco pruebas también podemos llegar a constatar la existencia de Dios aproximándonos a la realidad desde un fundamento bíblico:
a) Conocimiento de Dios por medio de la creación
La Sagrada Escritura atestigua este principio: la razón humana puede conocer a Dios por medio de la creación, pues las cosas creadas son testimonio permanente de su Autor y llevan a su Conocimiento con alcance universal.
En este sentido, en el Libro de la Sabiduría encontramos dos motivos por los cuales el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios. Uno es la belleza que hay en las criaturas: por la contemplación de las diversas bellezas creadas, el hombre puede alcanzar el conocimiento de Aquel que es la fuente de toda belleza, Dios, Belleza Suprema. El otro motivo es el poder y la fuerza que existe en la naturaleza creada: las fuerzas de la naturaleza son un reflejo de la Omnipotencia de Aquel a quien se someten todas las potencias.
"Vanos son por naturaleza todos los hombres que ignoran a y no alcanzan a conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, rectores del universo. Si, seducidos por su belleza, los tuvieron como dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de todos ellos, pues es el Autor mismo de la belleza quien los creó. Y si se admiraron de su poder y de su fuerza, debieron deducir de aquí cuánto más poderoso es su Creador; pues, de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se llega por razonamiento al claro conocimiento de su Autor. Con todo, no merecen éstos tan grave reprensión, pues tal vez caminan desorientados buscando a Dios y queriéndole hallar. Ocupados en sus obras, se esfuerzan en conocerlas, y se dejan seducir por lo que ven. ¡Tan bellas se presentan a sus ojos! Pero, por otra parte, tampoco son éstos excusables; porque, si llegaron a adquirir tanta ciencia y fueron capaces de investigar el universo, ¿Cómo no llegaron más fácilmente a descubrir a su Señor?" (Sabiduría 13, 1-9).
b) Conocimiento de Dios por los grados de perfección
Los grados de perfección que el hombre conoce en la naturaleza reflejan la perfección absoluta de un Dios único y personal, al que todos los hombres son llamados a adorar y a seguir.
"La cólera de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia de los hombres, que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque las perfecciones invisibles de Dios, su poder eterno y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas nos dan las criaturas, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos, y su insensato corazón se llenó de tinieblas: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso, Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén". (Rom 1, 18-25; ver Hech 14, 14-18; 17, 22-30).
En esta carta, el Apóstol San Pablo enseña claramente que el que no reconoce a Dios lo hace por opción libre, pues no se trata sólo de no percibir lo invisible de Dios en las cosas visibles, sino de un cerrazón del corazón que no quiere reconocer a Dios como Señor, y le niega el dominio sobre el hombre y sobre las cosas. Así, el hombre se degrada, no es capaz de reconocer su puesto en un mundo que se ha convertido en desordenado y caótico, y no acierta a descubrir la dimensión divina que aflora en todas las cosas.
c) El testimonio de la conciencia
Asimismo, en la Sagrada Escritura encontramos otro medio a través del cual el hombre puede conocer a Dios: se trata de su conciencia, la cual expresa tanto la existencia de Dios como la ley natural que Dios escribió en el corazón de todo hombre.
"Cuando los gentiles, que no tienen Ley, cumplen las prescripciones de la Ley guiados por la razón natural, sin tener Ley son para sí mismos Ley -es decir, obran según su conciencia-. Y con esto muestran que los preceptos de la Ley están escritos en sus corazones, siendo testigo su conciencia con los juicios que, alternativamente, ya les acusan o bien les defienden". (Rom 2. 14-15).
Los que no han recibido la Revelación de Dios conocen por su razón natural los principios esenciales que informan la ley natural. En la intimidad de su corazón, todo hombre tiene grabada una ley moral natural que participa de la ley eterna de Dios.
Por último, podemos también llegar a demostrar la existencia de Dios desde la propia experiencia interior.

Experiencia personal de Dios
Hay muchas personas que no necesitan de esos argumentos antes señalados para creer y amar a Dios, la experiencia interior de percibirse volcado hacia algo eterno lo conduce hacia Aquel Único Eterno, Dios mismo que toca el corazón para entrar en una infinita comunión de amor, en un diálogo personal e intenso.
Es más, el mismo hecho de estar en mayor sintonía con el sello que con su Imagen Dios ha marcado al hombre, lleva a la persona a acercarse a Dios de manera natural, teniendo la convicción de la existencia de Dios como la luz del día o las estrellas de la noche.. Justamente, como imagen de Dios, el hombre conserva esa convicción divina no como algo extraño y añadido por la presión de la cultura, sino como algo propio, como el fundamento radical de su ser, como la luz que explica el dinamismo de su vida, y como el amor en el que encuentra su plenitud.
Ejemplos en la historia de la Iglesia hay muchos, que al momento de ver el propio interior se encuentran con Aquel que ilumina cada espacio del propio ser.
Vemos esto en el testimonio de San Agustín: "Y he aquí que oigo de la casa vecina una voz, no sé si de un niño o de una niña, que decía cantando, y repetía muchas veces: ¡Toma, lee; toma, lee! Y al punto, inmutado el semblante, me puse con toda atención a pensar, si acaso habría alguna manera de juego, en que los niños usasen canturrear algo parecido; y no recordaba haberlo jamás oído en parte alguna. Y reprimido el ímpetu de las lágrimas, me levanté, interpretando que no otra cosa se me mandaba de parte de Dios, sino que abriese el libro y leyese el primer capítulo que encontrase. Porque había oído decir de Antonio, que por la lección evangélica, a la cual llegó casualmente, había sido amonestado, como si se dijese para él lo que se leía: "Ve, vende todo cuanto tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; y ven y sígueme" (Mt 19, 31); y con este oráculo, luego se convirtió a Vos. Así que volví a toda prisa al lugar donde estaba sentado Alipio, pues allí había puesto el códice del Apóstol al levantarme de allí; lo arrebaté, lo abrí y leí en silencio el primer capítulo que se me vino a los ojos: 'No en comilonas ni embriagueces; no en fornicaciones y deshonestidades; no en rivalidad y envidia; sino vestíos de nuestro Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne para satisfacer sus concupiscencias' (Rom 13, 13-14). No quise leer más, ni fue menester; pues apenas leída esta sentencia, como si una luz de seguridad se hubiera difundido en mi corazón. todas las tinieblas de la duda se desvanecieron".
También, como testimonios más cercano a nuestra época, tenemos al Cardenal Newman, que en su afán de profundizar en la vida interior, se convierte al catolicismo por la oración y el estudio. Asimismo, está Claudel que se siente conmovido en su espíritu al oír el canto del Magníficat en una tarde de Navidad; y confiesa:
"Qué dichosas son las personas que creen! Pero... si fuera verdad... ¡Es verdad! ¡Dios existe, está ahí! ¡Es alguien, es un ser tan personal como yo! Me ama. Me llama".

Fuente: Aciprensa




Los argumentos metafísicos, cosmológicos, teológicos, morales.

Opciones metafísicas

(1) Algo surgió de la nada. La mayoría rechaza este punto de vista, ya que la idea misma desafía la racionalidad. Esta explicación para justificar el universo tiene poco apoyo. Kenny señala: "Según la teoría del big bang, toda la materia del universo comenzó a existir en un momento específico del pasado remoto. Un proponente de esta teoría. . . si es un ateo, debe creer que la materia del universo surgió de la nada y por la nada".{2} Dado que la nada no puede producir algo, por las reglas de la lógica (observación, causalidad), algo es eterno y necesario. Dado que toda serie de sucesos no es eterna (por lo tanto, una contradicción), hay, por lo tanto, algo no idéntico al universo espacio-temporal que es eterno y necesario.

(2) La materia es eterna, y es capaz de producir la realidad presente mediante el azar ciego. Carl Sagan estableció este punto de vista claramente cuando dijo: "Todo lo que fue alguna vez, todo lo que es, todo lo que será alguna vez, es el Cosmos".{3}Este segundo punto de vista ha dado origen a dos cosmovisiones básicas: el materialismo (o naturalismo) y el panteísmo. Ambas tienen como premisa que no existe nada más allá de la materia. El materialismo, por lo tanto, es ateo por definición. El panteísmo es similar, pero insiste en que, dado que Dios no existe, la naturaleza está imbuida de "dios" en todas sus partes.

(3) Dios creó el universo. Este punto de vista, el teísmo, sostiene que Alguien trasciende y a la vez creó el universo material del cual formamos parte. No hay ninguna otra alternativa lógica para explicar el cosmos. Los cristianos, por supuesto, aceptan este tercer punto de vista, junto con todos los demás teístas, como la explicación más razonable de lo que encontramos como cierto acerca de nosotros y del mundo. Sostener este punto de vista no es una simple declaración de fe ciega. Hay argumentos sólidos y racionales para preferir este punto de vista por sobre los otros dos. El teísmo, por lo tanto, es una idea razonable. De hecho, es más razonable creer que Dios existe que no creer que existe. Los teólogos han planteado varias líneas de "pruebas" para argumentar a favor de la existencia de Dios. Estos argumentos, si bien no demuestran la existencia de Dios, no obstante brindan perspectivas que pueden ser usadas para mostrar evidencias de su existencia.

Argumento cosmológico

Este argumento se centra en el concepto de causalidad. Todo suceso tiene una causa, y esto incluye el universo. Tuvo un principio. Hubo un tiempo en que no existía, y un tiempo en que existía:

"Una cantidad infinita de partes de tiempo reales, pasando sucesivamente y agotadas una tras otra, aparece como una contradicción evidente que ningún hombre, pensaría uno, cuyo juicio no esté corrompido en vez de mejorado por las ciencias, alguna vez podría admitir" (énfasis mío).{4}

Hume está sosteniendo aquí que el tiempo y el espacio no son infinitos, no son eternos. Si esto es cierto, el universo, que es un "efecto", tuvo una causa. Robert Jastrow comenta:
"El estudio más completo hecho hasta ahora ha sido realizado por. . . Allan Sandage. Él recopiló información sobre 42 galaxias distribuidas por el espacio hasta seis mil millones de años de luz de distancia. Sus mediciones indican que el universo se estuvo expandiendo más rápidamente en el pasado que hoy. Este resultado presta mayor apoyo a la creencia de que el universo se originó con una explosión".{5}

Sigue diciendo:

"No se ha encontrado ninguna explicación fuera del big bang para la radiación de la bola de fuego. El argumento decisivo, que ha convencido casi al último escéptico, es que la radiación descubierta por Penzias y Wilson tiene exactamente el patrón de longitudes de onda esperado para la luz y el calor producidos en una gran explosión".{6}

Jastrow concluye también que el universo se está muriendo:

"Una vez que el hidrógeno se ha consumido dentro de esa estrella y se ha convertido en elementos más pesados, nunca podrá ser restaurado a su estado original. Minuto a minuto, año tras año, la provisión de este elemento en el universo se vuelve menor".{7}

"Los astrónomos encuentran ahora que se han quedado sin alternativas, porque han demostrado, mediante sus propios métodos, que el mundo comenzó abruptamente en un acto de creación donde uno puede encontrar las semillas de cada estrella, cada planeta y cada cosa de este cosmos y sobre esta tierra. Y han encontrado que todo esto ocurrió como producto de fuerzas que no pueden esperar descubrir".{8}

Algunos han sostenido que un retroceso infinito de causas podría no ser lógicamente posible. Dicen que el universo no es un "todo" que necesita una única causa, ¡sino más bien es "mutuamente dependiente" de sí mismo! La dependencia mutua no es el tema. El verdadero asunto es por qué hayun universo existente en vez de un universo no existente. La realidad y la racionalidad sugieren que todo suceso tiene una causa. Las series enteras de sucesos deben tener una causa también (dado que el todo es la suma de las partes). Si todas las partes fueran quitadas, ¿quedaría algo? Si decimos , entonces Dios existe (es decir, un ser eterno necesario que es más que el mundo). Si decimos no, entonces el todo es contingente también, y necesita una causa más allá de él (Dios).

Concluiremos esta sección con un análisis de la pregunta que probablemente más frecuentemente se hace con relación al argumento cosmológico: "¿De dónde vino Dios?". Si bien es a la vez razonable y legítimo hacer esta pregunta con relación al universo que acabamos de analizar, es irracional y no tiene sentido hacer la misma pregunta acerca de Dios, ya que sugiere que tiene características que sólo se encuentran en el universo finito: espacio tiempo. Por definición, algo eterno debe existir fuera de este continuo del espacio-tiempo. ¡La pregunta planteada misma revela la falacia del que la hace de razonar desde su propio contexto de espacio-tiempo! Por definición, algo eterno debe existir fuera del tiempo y del espacio. Dios no tiene principio; ¡Él ES! (Éxodo 3:14).

Argumento teológico

Este segundo argumento a favor de la existencia de Dios trata con el orden, la complejidad y la diversidad del cosmos. La palabra "teleológico" viene del griego "telos", que significa "fin" o "meta". La idea detrás del argumento es que el ordenobservable en el universo demuestra que funciona según un diseñointeligente, algo innegable para un ser inteligente y de mente abierta. La expresión clásica de este argumento es la analogía del relojero de Paley, en su libro Evidences. Si estuviésemos caminando por la playa y encontráramos un reloj en la arena, no supondríamos que fue arrojado sobre la costa luego de haber sido formado a través de los procesos naturales y los movimientos del mar. Más bien supondríamos que el dueño lo perdió y que en alguna parte hubo un relojero que lo diseñó y construyó originalmente con un propósito específico en mente. La inteligencia no puede ser producida por la no inteligencia, así como la nada no puede producir algo. Hay, por lo tanto, una inteligencia eterna y necesaria presente y reflejada en el universo del espacio-tiempo.

Hasta hace unos quinientos años, la humanidad no tuvo ninguna dificultad en reconocer a Dios como el Creador del orden natural. La mejor explicación lo consideraba como el Diseñador divino que lo creó con un propósito y mantuvo todas las cosas por la palabra de su poder (Hebreos 1:3; Colosenses 1:17). Pero el surgimiento de la ciencia moderna inició un proceso que podríamos denominar "la desmitologización de la naturaleza", el mundo material. La superstición y la ignorancia habían atribuido vida espiritual al bosque, al arroyo y a la montaña. Las cosas que no se entendían científicamente eran aceptadas rutinariamente como la operación de fuerzas sobrenaturales y no explicadas. Lentamente, el factor misterioso y espiritual fue purgado y reemplazado por explicaciones y teorías naturales de los estudiosos y científicos sobre cómo y por qué las cosas funcionaban realmente.

Luego de Copérnico, la importancia humana se redujo ante la vastedad del cosmos, y se creía que sólo el tiempo y la investigación, y no Dios, serían necesarios para explicar finalmente con precisión la totalidad del orden natural. La idea de Alguien trascendente llegó a considerarse innecesaria, al haber sido invalidada por la nueva teoría de la selección natural.

Irónicamente, la misma ciencia que quitó a Dios entonces está trayendo de nuevo la posibilidad de su existencia hoy. La física y la mecánica cuántica nos han llevado ahora al borde de lo físico, a un lugar donde las estructuras de partículas subatómicas son descritas por algunos como de una cualidad espiritual o fantasmal. ¡Los neurofisiólogos luchan con observaciones enigmáticas que sugieren que la mente trasciende al cerebro! La psicología ha desarrollado una rama completamente nueva de estudio (la parapsicología) que afirma que fuerzas psicoespirituales (ESP, biofeedback, etc.) llegan a funcionar más allá del mundo físico. Los biólogos moleculares y los geneticistas, enfrentados a las estructuras altamente ordenadas y complejas del ADN, atribuyen una palabra que sugiere "inteligencia" a las secuencias encadenadas: el "código" genético. Y ya hemos concluido que los astrofísicos han aceptado el "big bang", que parece contradecir la idea de que la materia es eterna y, por gigantesco que sea, el universo parece ser finito. Sea que miremos por el microscopio o el telescopio, se vuelve más difícil, a la luz de la ciencia experimental, sostener la vieja premisa de que este orden y complejidad son productos del azar ciego. Las antiguas suposiciones naturalistas están siendo reexaminadas críticamente, cuestionadas y encontradas poco convincentes por muchos de los científicos de hoy. El Dr. Walter Bradley, profesor emérito de Ingeniería Mecánica de Texas A & M University explica la situación:
"Los descubrimientos de la última mitad del siglo XX han llevado a la comunidad científica a darse cuenta de que el universo y nuestro planeta en el universo son tan asombrosamente únicos que es casi imposible imaginar cómo esto podría haber ocurrido por accidente, lo que lleva a muchos científicos agnósticos a conceder que ciertamente puede requerirse alguna fuerza creativa inteligente para explicarlo".{9}

Las áreas de reconsideración incluyen la cosmología y el origen de la vida, los elementos esenciales del diseño y su reconocimiento, los requisitos mínimos para que un universo soporte tanto vida de cualquier tipo como la compleja vida humana específicamente, por qué estos requisitos se cumplen en nuestro universo, y los requisitos para un lugar en ese universo, que se cumplen sólo para el planeta Tierra. Todas estas características notables de nuestro mundo están siendo reevaluados y apuntan hacia el diseño inteligente.


Argumento moral

Este argumento a favor de la existencia de Dios está basado en el reconocimiento de sentido inherente universal de la humanidad del bien y del mal (ver Romanos 2:14, 15). No hay ninguna cultura que no tenga normas de comportamiento. Todos los grupos reconocen que la honestidad es una virtud, junto con la sabiduría, la valentía y la justicia. Y aun en las tribus más remotas de la jungla, el homicidio, la violación, la mentira y el robo son reconocidos como malos, en todo lugar y en todo tiempo. Surge la pregunta: "¿De dónde vino este sentido de moral?". C. S. Lewis habla de esto a principios de su obra Mere Christianity. Llama a esta ley moral "La regla del bien y del mal, algo que está realmente allí, no hecho por nosotros".{10}

Durante años, Lewis luchó contra Dios porque le parecía que el universo era injusto y cruel. Pero comenzó a analizar su indignación. ¿De dónde había sacado él el concepto mismo de lo justo y lo injusto? Dijo: "Un hombre no dice que una línea esta torcida a menos que tenga alguna idea de lo que es una línea derecha".{11}

Luego sugiere que la moral tiene tres partes. Usando la analogía de una flota de barcos en una travesía, señala que hay tres cosas que pueden funcionar mal. La primera es que los barcos podrían alejarse o chocar entre sí dañándose mutuamente (alienación, aislamiento: gente que abusa de otros, hace trampas, intimida a los demás). La segunda es que los barcos, individualmente, deben estar en condiciones de navegar y evitar tener fallas internas mecánicas (el deterioro moral dentro de una persona). Lewis entonces señala que, si los barcos siguen chocando entre sí no seguirán estando en condiciones de navegar mucho tiempo y, por supuesto, con sus elementos de navegación fuera de servicio, ¡no podrán evitar las colisiones! Pero hay un tercer factor que aún no se ha tomado en cuenta, que es: "¿Hacia dónde se dirige la flota de barcos?". ¡La travesía sería un fracaso si la intención es que llegue a Nueva York y en realidad llegara a Buenos Aires (el propósito general de la vida humana, como un todo, aquello para lo cual fue hecho el hombre)!{12}
La conciencia humana que menciona Pablo en Romanos 2 no se encuentra en ningún otro animal; sólo en el hombre. La condición completamente única de esta brújula moral dentro de los humanos, junto con otras cualidades exclusivamente humanas (racionalidad, idioma, adoración e inclinaciones estéticas) sugieren fuertemente que el hombre no sólo tiene una relación hacia abajo, con los animales, las plantas y la tierra, sino también una relación hacia arriba, con el Dios en cuya imagen fue hecho.

Así como vimos el gran poder e inteligencia de Dios expresados en los primeros dos argumentos, también vemos aquí que este sentido de moral, no conocido en el mundo de la naturaleza, proviene del Gran Legislador, que es, en sí mismo, encarácter, la "línea recta" (recto, justo, santo) contra la cual se miden todas las acciones humanas.

Fuente: fernandocasanova.org


¿Qué no es el matrimonio?¿Qué es?

Al matrimonio no se va por relaciones indebidas, de una maternidad accidental, al matrimonio se va por amor y no por violencia.

El matrimonio no es una máquina de hacer niños como se piensa. Los hijos deben ser fruto de una opción amorosa de los padres, y no consecuencia de una ley biológica.

El matrimonio no es una sociedad comercial, en la que se unen por dinero, para trabajar juntos, para hacer una empresa poderosa.

El matrimonio no es un experimento y después "veremos". El matrimonio no es un objeto desechable y nuestra sociedad de consumo quisiera que pensáramos así.

El matrimonio tampoco es un seguro para que la mujer "amarre así al hombre". De ahí que muchos no quisieran casarse para no corromper su libertad. Es la razón de muchas "uniones libres".

El matrimonio no es un secuestro. Por celos, creen que casarse es privar a su cónyuge de sus amistades, de saludar a otros, de pertenencia total. El matrimonio es fruto de una libertad consciente del amor.

El matrimonio no es una "propiedad privada", no es una compra y venta de objetos. En el machismo la esposa y los hijos son entendidos como propiedad privada.

El matrimonio no es un amor improvisado, fruto del amor a primera vista, de un amor ingenuo, inmaduro. Tener la edad requerida, tener la capacidad biológica, no basta para realizar un matrimonio auténtico. El matrimonio exige una capacidad humana básica de madurez, gran sentido de responsabilidad.

Poema sobre ser santos (2)

Los santos son inteligentes, por eso:
         
          gastan su dinero para evangelizar,
          gastan su tiempo para orar,
          y gastan su poder para edificar.

Los santos son sabios, por eso viven:
       
         con un corazón limpio,
         con unos labios puros,
         y con unas manos limpias.

Los santos son los misioneros por eso:

        hablan de Dios,
        alaban a Dios
        y hablan por Dios.

Los santos son bienhechores, por eso:

       Buscan el bien de todos,
       defienden los derechos de todos y
       comparten su dinero con todos.

Los santos son varones ó mujeres virtuoso(a)s, por eso:

       Son prudentes,
       generosos, pacientes, amables y serviciales.

Los santos:

       Ven a Dios,
       escuchan a Dios,
       dialogan con Dios,
       buscan a Dios,
       y aman a Dios.

Los santos son:

                      Enemigos de Satanás
                      y amigos de la santidad.
      
                      Enemigos de la corrupción
                      y amigos de la verdad.

                      Enemigos de la simulación
                      y amigos de la realidad.

                      Enemigos de la injusticia
                      y amigos de la bondad.

                      Enemigos de la difamación
                      y amigos de la dignidad.

                      Enemigos de la división
                      y amigos de la unidad.

                      Enemigos de la acumulación de bienes
                      y amigos de la solidaridad.

                      Enemigos de la discriminación
                      y amigos de la humanidad.

                      Enemigos de la rivalidad
                      y amigos de la amistad.

                      Enemigos de la inmoralidad
                      y amigos de la castidad.


"Dichosos los limpios de corazón" Mt 5,8


Arzobispo Domingo Díaz Martínez

Poema sobre ser santo (1)

Los santos están en las manos de Dios por haber practicado la justicia, la misericordia y el perdón; jamás les alcanzará tormento alguno.

Los santos son vino nuevo en odres nuevos porque saben compartir a tiempo, saber huir (del pecado) a tiempo y porque saben morir a tiempo.

Los santos son instrumentos de paz, porque no roban a nadie, no engañan a nadie y no amenazan a nadie.

Los santos son los que dan a uno y creen recibir cien, por eso dan cuanto tienen, enseñan lo que saben y hacen cuanto pueden.

Los santos son los samaritanos de nuestro tiempo, por eso tienen pocos bienes, saben mucho y hablan poco.

Los santos son:

Un tesoro en la necesidad, 
una lucecita en la oscuridad,
un eslabón en la división,
un sostén en la debilidad,
una gota de agua en la sequedad,
alegre canto en la soledad, 
suave brisa en la comunión,
valioso imán en la unidad,
un mago de la amistad,
médico excelente del corazón,
peso completo en la humildad,
campeones de la oración,
y son mil usos para la caridad.

Por eso ¡Seamos santos!



Arzobispo Domingo Días Martínez.

lunes, 11 de marzo de 2013

Frases católicas de santos sobre amor, de alegría, de paz, etc...

Aquí iré poniendo algunas frases que se pueden aplicar al catolicismo, si tienen nuevas pueden comentarlas.... ¡Dios los bendiga!

San Ambrosio


"Es un homicidio negar a un hombre el salario que le es necesario para su vida."

"Dios golpea sin cesar las puertas de nuestro corazón. Siempre está deseoso de entrar. Si no penetra, la culpa es nuestra."


Benedicto XVI


"Matar inocentes en nombre de Dios es una ofensa contra Él y contra la dignidad humana".

"La fe no es la simple aceptación de verdades abstractas sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios".


"En una sociedad donde no hay algo por lo que valga la pena morir, tampoco hay nada por lo que valga la pena vivir".


"Seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguirlo en solitario".


"Quien cede a la tentación de ir por su cuenta o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él".


"Muchos parecen dispuestos a rasgarse las vestiduras frente a los escándalos e injusticias naturalmente cometidas por otros, pero pocos parecen dispuestos a actuar sobre el propio corazón, sobre la propia conciencia y las propias intenciones, dejando que el Señor transforme, renueve y convierta".


"No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás".


"Cuando el relativismo moral (el que dice que nada es malo) se impone en nombre de la tolerancia, los derechos básicos se relativizan y se abre la puerta al totalitarismo"


"La fe no se opone a nuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona".


"Solamente Cristo puede responder a sus aspiraciones. Déjense conquistar por Dios para que su presencia dé a la Iglesia un impulso nuevo".


"Jóvenes amigos, vale la pena escuchar en nuestro interior la Palabra de Jesús y caminar siguiendo sus pasos".


"Querido amigos, que ninguna adversidad los paralice. No tengan miedo al mundo, ni al futuro, ni a su debilidad. El Señor les ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a su fe siga resonando su Nombre en toda la tierra".


"Conserven la llama que Dios ha encendido en sus corazones esta noche: procuren que no se apague, aliméntenla cada día, compártanla con los que los rodean que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino".


"Queridos jóvenes, no se conformen con menos que la Verdad y el Amor, no se conformen con menos que Cristo".


"La Iglesia no es una simple Institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios... no se puede separar a Cristo de la Iglesia".


"Amar a la Iglesia significa también tener la valentía de tomar decisiones difíciles, teniendo siempre presente el bien de la Iglesia y no el de uno".


"No se guarden a Cristo para ustedes mismos. Comuniquen a los demás la alegría de su fe".


"La verdad no se determina mediante un voto de la mayoría".


"Es bueno plantearse la cuestión de si razón y religión no debieran limitarse recíprocamente".



"El hundimiento del comunismo no significa automáticamente la bondad del capitalismo".


"De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia".


"Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la  de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración detrás de sí".


"En aquellos días aprendí dónde hay que interrumpir la discusión para que no se convierta en embuste y dónde ha de empezar la resistencia para salvaguardar la libertad".


"La bondad implica la capacidad de decir no".


"Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan fuerzas para que puedan formar una comunidad y mantenerla unida".


"Cuando la política promete ser redención promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca".


"En la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las convicciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se le atribuye a la opinión de los demás".


"El ateísmo y el secularismo deshumanizante son las plagas de nuestro tiempo".


"Una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe".


"No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios".


"Si nos atrevemos a creer en la vida eterna, a vivir para la vida eterna, veremos cómo la vida se torna más rica, más grande, libre y dilatada".


"Nos hemos de librar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy".



San Francisco de Sales

"Juzgar pertenece a Dios. Él ve el corazón humano, el hombre no ve más que la cara.

Se aprende a hablar, hablando. A estudiar, estudiando. A trabajar, trabajando. De igual forma se aprende a amar, amando.


Si os halláis precisado a oponeros al dictamen de otro, hacedlo.


Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo.


Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrad siempre con tranquilidad y calma.


La belleza, para ser agradable, debe ser ignorada.


La ciencia que sirve para hacernos orgullosos y que degenera en pedantería no vale mas que para deshonrarnos.


Es una especie de obediencia muy agradable a los ojos de Dios no desear dispensas sin mucha necesidad.


No saber mostrarse bueno con los malos es una 


prueba de que no es uno bueno del todo.




Antes de juzgar al prójimo, pongámosle a él en 


nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen 


seguro que será entonces nuestro juicio recto y 


caritativo.



Jesús en el pesebre. He aquí una buena lección 


para aprender que todas las grandezas de este 


mundo son ilusión y mentira.




Reprender a los demás es muy fácil, pero es muy 


difícil mirarse bien a sí mismo.




¡Terrible es la muerte! pero ¡cuán apetecible es 


también la vida del otro mundo, a la que Dios nos 


llama!




La prueba de un predicador es cuando su 


congregación no sale diciendo "qué sermón más 


bonito", sino "haré algo".




No debemos corregir nunca dejándonos llevar por 


nuestros sentimientos, sino únicamente por nuestra


 caridad.




¿Queréis que no os sea sensible la pérdida de las 


cosas del mundo? No deseéis con ansia lo que no 


tenéis, ni améis con exceso lo que poseéis.




No mantengas amistad alguna más que con 


aquellos que puedan compartir contigo cosas


 virtuosas; cuanto más excelsas sean las virtudes 


que cultivéis más perfecta será vuestra amistad.




Es común que quienes se perdonan demasiado son


 más rigurosos con los demás.




Nadie llega jamás a la inmortalidad sino por el 


camino de la aflicción, y he aquí un gran motivo 


de consuelo para todo en nuestras penas.




Dejar que digan, escucharlo, sufrirlo todo; no 


espantarse por nada y continuar con fidelidad y 


buen ánimo.




En nosotros todo lo excusamos; en los prójimos, 


nada; queremos vender caro y comprar barato.




Un santo triste es un triste santo.




Poned empeño en aprovechar las pequeñas 


ocasiones que Dios os va presentando, poned en


 ello vuestra virtud y no en desear grandes 


empresas; porque suele suceder que se deja uno 


vencer por un mosquito y está combatiendo contra 


monstruos imaginarios.




No te detengan los juicios humanos; descarga tu 


conciencia y no temas sino a Dios.





En mayor o menor medida todos perseguimos la 


amistad con Dios, pero únicamente las almas 


generosas -y, por supuesto, en muy diversos 


grados- penetran en la intimidad de Dios. ¡Qué 


diferencia a este respecto, entre un cristiano 


corriente, que vive en estado de gracia pero con 


tibieza, y el santo que pone en sus obras un gran


 amor!





No nos lamentemos, esforcémonos por someternos 


mansamente a la voluntad de Dios cuando lleguen 


"esas pequeñas molestias diarias".






Las mismas miserias de la vida se convierten en 

delicias celestiales si sabemos encontrar en ellas el


 placer de cumplir la voluntad de Dios.





En esta vida la paciencia ha de ser el pan de cada 


día; pero la necesitamos en particular para 


nosotros, porque nadie se nos hace tan pesado 


como nosotros mismos.





Esta vida es breve, la recompensa por lo que aquí 


hagamos será eterna. Practiquemos el bien, 


unámonos a la voluntad de Dios. Que sea ella la 


estrella que guíe nuestros ojos en esta travesía. Es 


la manera cierta de que lleguemos con bien.





No, realmente yo no soy sencillo, pero amo tanto 


la sencillez que me asombro.





Rebuscar los defectos ajenos es signo de no 


ocuparse de los propios.





Con tal de estar con Dios, ¿qué más da que sea de 


una manera o de otra? Puesto que realmente sólo 


le buscamos a Él, y no lo encontramos menos en la 


mortificación que en la oración -sobre todo 


cuando nos envía la enfermedad-, nos deben 


parecer tan buenas tanto la una como la otra.





No puede ser sino vanidad, lo que no sirve para la 


eternidad.





Hay que dejar que las espintas de las dificultades 


ciñan nuestra cabeza y que la lanzada de la 


contradicción traspase nuestro corazón. Beber la 


hiel y tragar el vinagre... puesto que Dios así lo 


quiere.






Estamos en el buen camino. No miréis ni a 

derecha ni a izquierda, porque éste es el mejor 


para nosotros. No nos distraigamos en considerar 


la hermosura de otras vías, saludemos simplemente 


a quienes transitan por ellas y Habéis de ser 


paloma, no solamente al volar en la oración, sino 


también en el nido y con todos los que están a 


vuestro alrededor con sencillez: que Dios nos guíe


 hasta encontrarnos en su morada.





Habéis de ser paloma, no solamente al volar en la 


oración, sino también en el nido y con todos los 


que están a vuestro alrededor.





Dios prefiere nuestra fidelidad en las cosas 


pequeñas que nos encomienda, mucho más que el 


ardor por las grandes que no dependen de 


nosotros.





Tenemos que permanecer en la barca en que 

estamos mientras dura el trayecto de esta vida a la 

otra. Y debemos hacerlo de buen grado y con 


amor; porque, aunque algunas veces no haya sido 


la mano de Dios la que nos ha puesto allí, sino la 


de los hombres, una vez en la barca, estamos allí 


porque Dios lo quiere, por lo que debemos seguir 


en ella de buena gana y con gusto.





Quien dice que ama a Dios, a quien no ve, y no 


ama a sus hermanos, a quienes ve, ese es un 


mentiroso.





El infierno está lleno de buenas voluntades y 


deseos.


Las riquezas son verdaderas espinos; ellas punzan


 con mil espinos al adquirirlas, con muchas 


inquietudes conservándolas, con muchas disgustos 


gastándolas, y con muchas pesares perdiéndolas.





Por mucho que se diga, el corazón habla al 


corazón, mientras que la lengua no habla más que 


a los oídos.





Las mortificaciones que no van condimentadas con 


la salsa de nuestra propia voluntad son las mejores 


y las más excelentes, como las que nos tropezamos


 por la calle, sin pensar en ellas ni buscarlas, y las 


de cada día, aunque sean pequeñas.





Es mejor estar en la cruz con el Salvador que 


mirarle solamente.





Querer ser pobre y no sufrir por ello incomodidad, 


es querer el honor de la pobreza y la comodidad 


de las riquezas.





La Cruz es de Dios, y no debemos sólo mirarla 


sino conformarnos con ella, como haríamos con 


una persona con la que nos viéramos obligados a 


convivir. Sin pensarlo más, hay que cargar con 


ella dulcemente, tomando las cosas con sencillez, 


como venidas de la mano de Dios, sin más 


reflexiones. Desnudez y pura simplicidad de 


espíritu.





La Cruz es de Dios, pero es Cruz porque no nos 


abrazamos a ella; puesto que si estuviéramos 


firmemente resueltos a querer la que Él nos envía,


 dejaría de ser cruz. Es Cruz porque no la 


queremos, pero si es de Dios, ¿por qué no la 


queremos?





Las penas, consideradas en sí mismas, ciertamente 

no pueden ser amadas, pero consideradas en su 


origen, es decir, en la Providencia y Bondad 


divina que las ordena, son infinitamente amables.





Ninguno diga: Dispongo sólo de un talento, no 


puedo lograr nada. También con un solo talento 


puedes obrar de modo meritorio.



Santa Teresita de Liseux


"Los que corremos por el camino del amor creo que no debemos pensar en lo que pueda ocurrirnos de doloroso en el futuro, porque eso es faltar a la confianza y meternos a creadores."


San Agustín


"Háganse valle (humildes) para recibir la lluvia; lo alto se seca, lo bajo se llena. La gracia es como la lluvia."

"Cuando sientas que ya no sirves para nada, todavía puedes ser santo."


"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas gritarás con amor, si corriges corregiras con amor, si perdonas, perdonarás con amor."


"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas."


"El que no tiene celos no está enamorado".


"Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti."


"La medida del amor es amar sin medida".


"Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta".


"Si precisas una mano, recuerda que yo tengo 2".


"Los que no quieren ser vencidos por la verdad, son vencidos por el error".


"No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad".


"La gente suele ser curiosa por conocer las vidas ajenas y desidiosa para corregir su propia vida".


"Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista".


"Mariposa: que triste me quedo sin tu luz que mi amor ilumina, te me vas.... te me vas.... y no puedo retener tu silueta divina".


"El que es bueno, es libre aunque sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey".


"Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre más se aleja".


"Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado".


"La ociosidad camina con lentitud, por eso todos los vicios la alcanzan".


"En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad".


"La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche".


"El pasado ya no es y el futuro no es todavía".


"El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente el mismo".


"Así como toda carencia es desgracia, toda desgracia es carencia".


"La inteligencia es la velocidad de reacción, para percatarme que estoy equivocado".


"Nada diré que sea mentira; iré sobre la claridad, como una espiga al viento, hacia la eternidad".


"Nadie es perfectamente libre, hasta que todos lo sean".


"En el jardín de la Iglesia se cultivan: las rosas de los mártires, los lirios de las vírgenes, las yedras de los casados, las violetas de las viudas."


"La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano".


"Un amigo es la mitad del alma de una persona".


"No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos y los vicios los que los vuelven malos".


"Obedece más a los que enseñan que a los que mandan".


"Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama".


"Busca lo suficiente, busca lo que basta. Y no quieras más. Lo que pasa de ahí es agobio, no alivio; apesasumbra en vez de levantar."


"Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo".


"La Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley".


"Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, no ha comenzado a ser cristiano de verdad".


"El alma desordenada, lleva su culpa en la pena".


San Juan Bosco


"Para nosotros la base de toda santidad consiste en estar siempre alegres".


"Alegría, estudio y piedad, el mejor programa para hacerte feliz y que más beneficiará tu alma".


"Muéstrate siempre alegre, pero que tu sonrisa sea sincera".


"Estando siempre alegres ni cuenta nos daremos de que pronto pasa el tiempo".


"El demonio no puede resistir a la gente alegre".


"Si quieres una vida alegre y tranquila, procura estar siempre en gracia de Dios".


"Mientras los alumnos se dejen guiar por la obediencia, como una madre lleva de la mano a su hijo, reinará la paz y la alegría en nuestro oratorio".


"Hijo mío, tienes una sola alma; es preciso que la salves".


"No pienses que vives en el mundo únicamente para divertirte, enriquecerte, comer, beber, dormir como los animales privados de razón; pues el fin para el que has sido creado es infinitamente superior y más sublime; esto es: amar y servir a Dios en esta vida y salvar tu vida en la otra".


"Si yo sintiese tanta solicitud por el bien de mi alma, como la tengo por el bien del alma de otros, estaría seguro de salvarme. Con gusto sacrificaría todo, con tal de poder ganar el corazón de los jóvenes y ofrecérselos al Señor".


"La mejor obra que se puede hacer en este mundo es atraer a las almas perdidas al buen sendero, a la virtud".


"Salvando tu alma serás feliz para siempre; pero, si la pierdes, lo pierdes todo: alma, cuerpo, cielo, Dios, que es tu supremo fin...., y esto, por toda la eternidad".


"Si cooperas para salvar un alma, aseguras la tuya propia".


"Para salvar nuestra pobre alma, hay que estar dispuesto a todo".


"La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender lo gana a todo y a todos".


"Sin sonrisa no es posible demostrar amistar".


"El que regala un libro bueno, aunque no tuviera más mérito de haber suscitado un buen pensamiento, ya ha ganado mérito incomparable ante Dios".


"Si alguno se inclina hacia las amistades particulares, o que, aún remotamente, corra peligro en la moralidad, cámbialo prudentemente de sitio; si fuera necesario, dale otra ocupación; y si pusiera en peligro la inocencia de algún compañero o de algún alumno, destínalo a otra ocupación y da aviso oportunamente".


"Quien da o escucha malos consejos, está ciego y es esclavo del demonio".


"Domina tus impulsos y tendrás muchos amigos y ningún enemigo".


"Sin amor, es inútil cualquier sacrificio del educador".


"No basta amar a los niños, es preciso que ellos se den cuenta de que son amados".


"No todos pueden ayunar, emprender viajes largos, no pueden dar grandes limosnas, pero todos pueden amar a Dios, sólo basta quererlo".


"Para que el amor fraterno, sea realmente verdadero, debe ser tal que el bien de uno sea para el bien de todos, y el mal de uno lo sientan todos".


"Los jóvenes resultan muy dóciles cuando se dan cuenta de que la persona que los manda los ama".


"El amor es el que ayuda a soportar a los superiores las fatigas, los disgustos, la ingratitud, los desórdenes, los defectos y la negligencia de los jóvenes".


"Recomendamos siempre la obediencia a la autoridad civil, porque quien gobierna está puesto por Dios para mandar".


"Respeten a todas las autoridades constituidas como ciudadanas, pero como católicos dependan del Sumo Pontífice".


"La religión católica es el fundamento de la prosperidad de los estados, porque los súbditos no serán fieles a la autoridad civil si no son fieles primero a Dios".


"Mi mejor consejo es este: examinen de un modo práctico cómo dar al César lo que es del César para que al mismo tiempo den a Dios lo que es de Dios".


"Cuando surja alguna dificultad con la autoridad temporal o eclesiástica, procuren presentarse a explicar la razón de su proceder. La exposición personal de sus intenciones disminuye bastante y posiblemente desvanece el juicio que alguna mentalidad pudiera haberse formado de ustedes".


"Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta sino en saber enmendarse".


Papa Francisco I


"Quien no predica al Señor predica al diablo"


"Podemos caminar lo que queramos, edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, la cosa no va. Nos convertiremos en una ONG (Organización no gubernamental) que da pena, pero no en la Iglesia, esposa del Señor"



Madre Teresa de Calcuta


"Ama hasta que duela, si te duele es buena señal".


"A veces sentimos que lo que hacemos es como una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota".


"Nuestros sufrimientos son como caricias bondadosas de Dios llamándonos para que nos volvamos a Él, que nos hacen recordar que nosotros no controlamos nuestra vida, sino que es Dios que tiene el control y que podemos confiar plenamente en Él".


"El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz".


"No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz".


"No puedo parar de trabajar, tendré toda la eternidad para descansar".


"Para hacer que una lámpara siempre esté encendida no debemos dejar de ponerle aceite".


"No des lo superfluo, da tu corazón".


"Lo que importa es cuanto amor ponemos en el trabajo que realizamos".


"Cuanto menos poseemos, más podemos poseer y más podemos dar".


"Sin sufrimiento, nuestra tarea no sería diferente de la asistencia social".


"Los niños son como estrellas, nunca hay demasiados".


San Francisco de Asís


"Amen a sus enemigos y hagan el bien a los que los odian, pues nuestro Señor Jesús, cuyas huellas debemos seguir, llamó amigo al que lo entregaba y se ofreció espontáneamente a los que lo crucificaron".

"Quien obedece no debe mirar en su superior al hombre sino a Aquel por cuyo amor ha entregado la obediencia".


"El hombre al no poseer nada propio, todo él pertenecía a Dios".


"Es feliz quien nada retiene para sí".


"La tentación vencida es en cierto modo, el anillo con el que el Señor desposa consigo el corazón de su servidor".


"Parece ser más acorde a la voluntad de Dios que, interrumpiendo la clama de la oración, salgamos a trabajar en el mundo".


"La verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos".


"No peleen entre sí y con los demás, sino traten de responder humildemente diciendo: soy un siervo inútil".


"Con cuánto más amor puede uno de nosotros amar y nutrir a su hermano en el espíritu".


"La oración es un verdadero descanso".


"Si tú, siervo de Dios, estás preocupado por algo, inmediatamente debes recurrir a la oración y permanecer en el Señor hasta que te devuelva la alegría de tu corazón".


"Que la paz que anuncian con sus palabras esté primero en sus corazones".


"Allí donde reinan la quietud y la meditación, no hay lugar para las preocupaciones ni para la disipación".


"El servidor de Dios debe brillar por su vida y santidad".


"Sin la oración nadie puede progresar en el servicio divino".


"Todos los hermanos deben predicar a través de sus obras".


"No retengan nada de ustedes mismos a fin de que enteros los reciba el que se da por entero".


"Comencemos a servir, lo que hemos hecho hasta ahora es poco y nada".


"Dichoso es quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor".


"La Ley de Cristo, que se cumple en el amor, nos obliga a procurar la salvación de las almas más que la del cuerpo".


"Lo que es el hombre delante de Dios, eso es, y no más".


"Ya no necesito más: conozco a Cristo pobre y crucificado".


"Yo necesito pocas cosas y lo poco que necesito, lo necesito poco".


"Si existen hombres que excluyen a cualquiera de las criaturas de Dios del amparo de la compasión y la misericordia, existirán hombres que tratarán a sus hermanos de la misma manera".


"La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor".


"Entretenerse en buscar defectos en el prójimo es prueba suficiente de no ocuparse apenas en los suyos propios".


"¡Terrible muerte!, pero ¡cuán apetecible es también la vida en el otro mundo, a la que Dios nos llama!"


"Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible".


"Recuerda que cuando dejes esta tierra, no podrás llevarte nada de lo que hayas recibido, sólo lo que has dado".


"Porque dando es como recibimos, perdonando es como somos perdonados, y muriendo en ti es como nacemos en la vida eterna".


"Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia".


"Cuanto más tentado te veas, sábete que eres más amado".


"Amemos a Dios con corazón sencillo y espíritu puro, eso es lo que busca Él por encima de todo".


"Él me dijo que quería que yo fuera un nuevo loco en éste mundo".


"La oración es un verdadero descanso".


"La paciencia que tienes en la adversidad, es la que tienes y nada más".


"La razón de la sinrazón se llama GRATUIDAD".


"Los demonios no son los que le han crucificado, eres tú quien con ellos lo has crucificado y lo sigues crucificando todavía, deleitándote en los vicios y pecados".


"El siervo de Dios que no se enoja ni se turba por cosa alguna, vive, en verdad, sin nada propio".


"Cuando el servidor de Dios es visitado por el Señor en la oración con alguna nueva consolación, antes de terminarla debe levantar los ojos al cielo y, juntas las manos, decir al Señor: "Señor, a mi, pecador e indigno, me has enviado del cielo esta consolación y dulzura; te la devuelvo para ti para que me las reserves, pues yo soy un ladrón de tu tesoro". Y también: "Señor, arrebátame tu bien en este siglo y resérvamelo para el futuro". Así debe ser, de modo que, cuando salga de la oración, se presente a los demás tan pobrecito y pecador como si no hubiera obtenido ninguna gracia nueva. Por una pequeña recompensa se pierde algo que es inestimable y se provoca fácilmente al Dador a no dar más".


"Feliz el servidor capaz de soportar con paciencia las correcciones, acusaciones y las reprensiones que le vienen de otro como si se las hiciera él mismo".


"Espíritus malignos y falsos, hagan en mi todo lo que quiera. Yo sé que no pueden hacer más de lo que les permita la mano del Señor. Por mi parte, estoy dispuesto a sufrir con mucho gusto todo lo que él les deje hacer en mí".


"El diablo se alegra, sobre todo, cuando logra arrebatar la alegría del corazón del servidor de Dios. Llena de polvo las rendijas más pequeñas de la conciencia que pueden ensuciar el candor del espíritu y la pureza de la vida. Pero cuando la alegría espiritual llena los corazones, la serpiente derrama en vano su veneno mortal".


Santo Tomás de Aquino


La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano.

Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.

El pecado es lo que ofende a Dios y perjudica al hombre.

Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.

Justicia sin misericordia es crueldad.

El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad.

El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.

Los seres dotados de inteligencia desean existir siempre y un deseo natural no puede existir en vano.

Creer es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la gracia.

Ya que las ciencias particulares dejan sin tratar algunas cosas que necesitan investigación, se hace necesaria la existencia de una ciencia universal y primera que estudie esas cuestiones de las que no se ocupan las ciencias particulares.

El amor no es una pasión, porque ninguna virtud es pasión, y todo amor es "cierta virtud"

Otras


"En esta vida hay que ser solución, no problema."


"Cuando los hombres dicen que la Iglesia ya ha pasado de moda y que su moral es del pasado, se equivocan: las leyes divinas siempre serán las mismas".


"La Iglesia no es Santa porque esté llena de santos, sino porque fue el Único Santo el que la fundó".